San Juan Eudes fue un gran misíonero francés. Con su minísterio, con ejemplo de su vida, con su fundaciones y con su pluma ungida, contribuyo enormenmente
en la renovación de la Iglesia del siglo XVII, y en la santidad de los sacerdotes.
En este libro encontramos un lenguaje semejante y conceptos sacerdotales parecidos a los de san Juan María Vianney, porque tanto él como San Juan Eudes bebieron de las fuentes sacerdotales de la escuela francesa de espíritualidad.