Esta es la vivencia de un joven que cada día que pasaba, su vida se hundía más y más en la oscuridad de este mundo buscando a su manera la felicidad para poder llenar el vacío de su corazón en los vicios y placeres pasajeros de este mundo.
Fue la gracia y la hermosa misericordia de nuestro Buen DIOS, la que alcanzó la vida de este joven, le dió sentido a su existir y una razón por la cual seguir viviendo.
"Donde abundó el pecado, sobreabunda la Gracia". (Romanos 5,20)