Canta una mujer enamorada que busca a su amado, que lo persigue y lo busca porque ha sido llamda por Él. «Le presto mi voz para que Él cante. Le presto mi voz y mi música para que sea Él quien hable al corazón de su pueblo», manifiesta la Hermana Glenda, quien visitó Guadalajara invitada por María † Visión para evangelizar con su canto a esta Iglesia particular.
Mujer, psicóloga, estudiosa de la ciencia y de la fe cristiana; enamorada de Cristo, instrumento musical de Dios: esto y más es Glenda, una consagrada que transmite el Evangelio por medio del canto.
Para la Hermana Glenda, el canto es un medio más sensible, un lenguaje universal que rompe fronteras e idiomas, uniéndonos como un pueblo único: «La Biblia predicada tiene fuerza, pero a través del canto, más».
Posiblemente Glenda no se dé cuenta de la dimensión de su trabajo evangelizador y de las grandes obras que nuestro Padre hace mediante su canto, pero aquí estamos sus hermanos en el Espíritu para dar fe y testimonio de la obra que Dios ha hecho en nuestra vida, a través de la voz, del canto, del encuentro íntimo con Él, que ella nos concede; gracias a esos textos bíblicos bellamente cantados por ella y por la gracia de Dios.